Belleza y responsabilidad

Mestizo: Sweater de lana merino por dentro, algodón agroecológico por fuera. ©CúbremeMestizo: Sweater de lana merino por dentro, algodón agroecológico por fuera. ©Cúbreme
Mestizo: Sweater de lana merino por dentro, algodón agroecológico por fuera. ©Cúbreme

Mestizo: Sweater de lana merino por dentro, algodón agroecológico por fuera. ©Cúbreme

Lo más complejo de abordar un proyecto sustentable es retroceder hasta lo más básico de la lógica mercantil para replantearse de qué forma una empresa puede existir sin buscar un crecimiento agresivo e infinito.

Es una cuestión tan nueva que las que eligen esa vía tienen que abrir el camino a machetazos, y encima explicarse constantemente razones a sí mismas y a todos los actores de la cadena de valor. Pasos de tortuga, decisiones a largo plazo y -encima- una calidad implacable que respalde el producto: son pocos los proyectos que pueden avanzar con sustancia a este ritmo.

Cúbreme es sin dudas uno de los que merece mis mayores respetos; no sólo por la consecuencia de todo lo que hace su fundadora, Alejandra Gotelli, sino también por la experiencia concreta que tuve con su ropa: tengo dos de sus sweaters desde 2012 y son de las prendas que más uso por su versatilidad y calidad. Uno de ellos me acompañó seis meses entrando y saliendo de una valija a través de todo tipo de climas por seis países de Latinoamérica, y sigue soportando el paso del tiempo con una entereza que varias prendas industriales no soportaron.

Hace algunos días Cúbreme renovó su sitio web y lanzó varias prendas nuevas que se suman a su colección permanente. Una colección sin “temporadas” que abarca estaciones cálidas, estaciones frías, accesorios y decoración. Aprovechando la noticia, hablamos nuevamente con Ale como continuación de la nota sobre la marca que subimos en 2011.

BA Inspiration (BAI): ¿Cuáles fueron tus mayores aprendizajes en estos años de Cúbreme, tanto a nivel de llevar adelante una empresa como en la gestión de un proyecto responsable?
Alejandra Gotelli (AG): Iniciar o recuperar viejas prácticas de producción y laborales en un mercado de consumo compulsivo y desacostumbrado a pensar antes de comprar fue y será un gran desafío. Tener una empresa auto-gestionada y unipersonal es difícil, desde el diseño hasta las relaciones con los diferentes agentes de la cadena de valor.

Me llevó a tratar de pensar y trabajar con una visión a largo plazo, sabiendo que el crecimiento es lento pero firme. Generalmente vas en otra dirección: trabajás cara a cara con la problemática social, con los conflictos de implementar nuevas propuestas económicas, saber que sos la minoría, que hay que empezar de cero cada desarrollo y cada producto. Pero todo ese esfuerzo se ve recompensado cuando vez que alguien se suma al equipo, que cada año alguien más quiere ser y actuar responsablemente.

BAI: ¿En qué etapa está Cúbreme en este momento? ¿qué podés contar de la última colección?
AG: Cúbreme está avanzando paso a paso en su expansión, viendo y estudiando mercado externos que sean compatibles con nuestra filosofa para poder comercilizar las diferentes líneas de productos. En el desarrollo de las prendas siempre hay un hallazgo, un regalo de la naturaleza: este año nuestro nuevo amor fue el algodón nativo, con el que desarrollamos varios productos. También nuestra alianza con Ovis 21 nos llena de orgullo porque a pesar de los volúmenes pequeños que manejamos, sabemos que contribuimos con este proyecto maravilloso.

BAI: ¿Cuáles son las particularidades del algodón nativo?
AG: Es una especie milenaria​ también llamada Algodón país, variante ancestral de la especie Gossypium barbadense, que se originó y desarrolló en las zonas secas y áridas del Norte Peruano hace 5000 años. Esta fibra contribuye a disminuir el uso de tinturas ya que da varios colores como mora, verde, pardo. Hoy hay varios emprendimientos en Perú (Lambayaque), Ecuador (Maca Atapulo) y en Colombia destinados a la agricultura de baja escala con estas especies nativas. La Cooperativa del Litoral Chaco, de Argentina, siempre está vinculada a estas nuevas iniciativas y sembró semillas de algodón nativo, que luego se hiló en una fábrica recuperada en Villa Angela, y Cúbreme hizo el resto.

BAI: ¿Cuáles son los próximos planes?
AG: Dicen que la incertidumbre te conduce a la claridad, y un poco es mi camino, ir viendo día a día y año tras año cómo podemos crear y ofrecer un producto bello y responsable que despierte en cada persona un deseo de pertenecía y perpetuidad.

La tienda de Cúbreme está ubicada en Godoy Cruz 1720 (Palermo), y abre martes y sábados de 12:30 a 19:30.

Links
Cúbreme.com
Fb.com/Cúbreme

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